El niño, único sobreviviente del siniestro vial ocurrido en Santa Fe, recibió el alta médica tras diez días en terapia intensiva. Ahora enfrenta un proceso de recuperación psicológica.
El niño de siete años que se convirtió en el único sobreviviente de la tragedia ocurrida en la Ruta Nacional 34 recibió el alta médica tras permanecer diez días internado en terapia intensiva. Su recuperación física marca un avance significativo luego del violento choque frontal entre la camioneta en la que viajaba junto a su familia y un camión en jurisdicción de Cañada Rosquín, provincia de Santa Fe.
El pequeño había sido trasladado de urgencia al Hospital de Niños Orlando Alassia, donde fue sometido a múltiples intervenciones quirúrgicas debido a las graves lesiones sufridas, entre ellas una fractura en uno de sus brazos. Durante su internación, el equipo médico priorizó estabilizar su estado general, mientras que en paralelo se iniciaban las primeras evaluaciones en el área de salud mental.
El siniestro ocurrió el domingo 12 de abril por la mañana, cerca de las 10:10, a la altura del kilómetro 134 de la Ruta Nacional 34. Por causas que aún se encuentran bajo investigación, la camioneta familiar fue embestida de frente por un transporte de carga. Las víctimas fatales fueron identificadas como Daniel Alberto Santo (40) y Sabrina Véliz Galliano (38), junto a sus hijos menores de 4 y 2 años. La familia, oriunda de Carlos Pellegrini, se dirigía hacia la localidad de San Martín de las Escobas para participar de un torneo de fútbol infantil.
Las pericias determinaron que el niño sobrevivió gracias a su ubicación dentro del vehículo: viajaba en el asiento trasero derecho, considerado el sector que mejor resistió la inercia del impacto. La investigación judicial quedó a cargo del fiscal Carlos Zoppegni, quien imputó al conductor del camión, Brian Yevara (28), por homicidio culposo agravado por la pluralidad de víctimas y por el uso de sustancias. Los análisis toxicológicos confirmaron la presencia de cocaína en su organismo, por lo que el juez Sebastián Szeifert ordenó su prisión preventiva.
Tras diez días de internación, el niño recibió el alta traumatológica y regresó a Carlos Pellegrini, donde ya se encuentra bajo el cuidado de su entorno familiar más cercano. Si bien su evolución física es favorable, los profesionales del hospital remarcaron que la prioridad absoluta ahora será el abordaje psicológico. El niño deberá asistir a controles semanales obligatorios para trabajar en la contención emocional y en la elaboración del trauma.
La comunidad se encuentra profundamente movilizada por el caso y ya se han generado redes de acompañamiento para sostener al menor en esta nueva etapa. La tragedia también puso el foco en la peligrosidad de la Ruta Nacional 34, un corredor con altos índices de siniestralidad.
