La Agencia de Recaudación y Control Aduanero intensifica la verificación de coherencia entre gastos e ingresos declarados por monotributistas, con foco en consumos y movimientos financieros.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) reforzó los controles sobre los contribuyentes del Monotributo para verificar que los gastos y movimientos financieros sean coherentes con los ingresos declarados. El objetivo es detectar posibles inconsistencias y avanzar con medidas correctivas cuando corresponda.
El organismo fiscal está profundizando el cruce de datos entre facturación, consumos con tarjeta y movimientos bancarios, con el fin de identificar situaciones que no se correspondan con la categoría informada por cada contribuyente. En ese análisis se contemplan distintos indicadores, como compras de bienes de alto valor que no coincidan con los ingresos declarados, gastos personales elevados, incluidos viajes o consumos con tarjeta, depósitos bancarios superiores a lo facturado o movimientos de dinero sin justificación.
Cuando se detectan estas situaciones, ARCA puede disponer recategorizaciones de oficio, solicitar explicaciones al contribuyente o incluso excluirlo del régimen simplificado en casos considerados graves. El control también incluye a las billeteras virtuales, como Mercado Pago o Modo, que informan movimientos cuando superan determinados montos. En esos casos, el organismo puede enviar notificaciones al Domicilio Fiscal Electrónico, otorgando un plazo de 15 días para justificar las diferencias detectadas.
Entre las causales de exclusión del régimen se encuentran ingresos o gastos superiores a los límites establecidos para cada categoría del Monotributo, que van desde poco más de $42.000 mensuales en la categoría A hasta valores superiores a $1,3 millones en la categoría K, según el tipo de actividad y nivel de facturación. También pueden derivar en la exclusión operaciones incompatibles con los ingresos declarados sin justificación, la falta de facturación o una estructura de actividad mayor a la permitida.
Si un contribuyente es excluido del Monotributo, pasa al régimen general, lo que implica el pago de IVA y Ganancias, aportes como autónomo y la presentación de declaraciones juradas, en un esquema impositivo más complejo y costoso. Desde ARCA remarcan que el criterio de control no se limita a los topes de facturación, sino que también se analiza la coherencia entre los ingresos declarados, los gastos y los movimientos financieros del contribuyente.
Con información de Ámbito, redactada y editada por un periodista de ADNSUR.
