El Municipio de Comodoro Rivadavia reportó un segundo ataque al monumento en menos de dos semanas. Las autoridades analizan cámaras de seguridad y refuerzan la vigilancia en la zona.
El Municipio de Comodoro Rivadavia volvió a manifestar su preocupación por los reiterados hechos de vandalismo contra el monumento al Soldado Mario Almonacid, un espacio emblemático por su valor histórico y simbólico para la ciudad. En diálogo con Seta TV, el secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, confirmó que ya son dos los ataques registrados en un lapso de poco más de dos semanas.
El primer episodio se conoció a partir de imágenes difundidas en redes sociales. Al llegar al lugar, personal municipal y policial encontró el monumento con inscripciones extrañas. En ese momento, un veterano de Malvinas se encontraba limpiando y restaurando el espacio por iniciativa propia.
Este miércoles, Gómez brindó más detalles sobre lo ocurrido y confirmó que el lunes se detectó un nuevo hecho de características similares. “Hace una semana y media tomamos conocimiento de una situación donde alguien desconocido había hecho una serie de grafitis”, explicó, al tiempo que destacó el gesto del excombatiente que colaboró en la recuperación del lugar.
“En el día de ayer, por un video que me enviaron, vimos que se había vuelto a producir una situación parecida y con un tipo de escritura muy similar”, agregó el funcionario, quien indicó que ya se dio intervención a la Policía de Chubut para avanzar en la investigación.
En ese marco, el área comenzó a revisar registros de cámaras de seguridad ubicadas en las inmediaciones. “Tenemos algunas imágenes, pero nos falta poder determinar otros aspectos para presentar una denuncia penal y poner esto en manos de la Justicia”, sostuvo Gómez. Además, advirtió que los daños afectan “un monumento de alta envergadura en nuestra ciudad”.
Sobre las inscripciones, detalló que se trata de “una escritura irregular, muy rara, sin consignas que se puedan leer o palabras que se puedan determinar”, lo que dificulta establecer un mensaje o motivación detrás de los ataques.
Tras el primer hecho, el monumento fue rápidamente repintado, mientras que luego del segundo episodio también se acercaron voluntarios para colaborar en su restauración. En paralelo, desde la comisaría interviniente aseguraron que reforzarán la presencia en la zona.
Por su parte, el Municipio evalúa instalar nuevas cámaras que permitan mejorar la vigilancia directa sobre el monumento, con el objetivo de prevenir nuevos ataques y avanzar en la identificación de los responsables.
