Mateo, de un año y nueve meses, murió este viernes en Mendoza. La fiscal solicitó el cambio de carátula a homicidio simple calificado por alevosía, que prevé prisión perpetua.
Luego de la muerte de Mateo, el nene de un año y nueve meses que sufrió graves lesiones cerebrales mientras estaba al cuidado de su padrastro, la carátula del caso fue modificada a homicidio simple calificado por alevosía, lo que complica la situación procesal del acusado.
En principio, Cristian Gonzalo Fragapane, padrastro del menor, estaba detenido por intento de homicidio en grado de tentativa, acusado de haber provocado las heridas del menor el pasado 10 de abril, cuando la víctima ingresó en grave estado en el Hospital Pediátrico Humberto Notti de Mendoza. El chico no resistió y falleció este viernes.
Según informó la agencia Noticias Argentinas, tras confirmarse el deceso, la fiscal Florencia Díaz Peralta solicitó el cambio de carátula a homicidio simple calificado por alevosía, probablemente con un juicio por jurados, y que prevé una pena de reclusión perpetua, según el artículo 80 inciso 2 del Código Penal.
Las pericias sugirieron que las lesiones eran compatibles con agresiones, lo que llevó a la detención de Fragapane y su imputación. El niño había ingresado a la guardia de dicho hospital, donde los médicos constataron que presentaba traumatismos, compromiso neurológico y signos compatibles con agresiones reiteradas, por lo que de manera inmediata dieron aviso a las autoridades, confirmaron a la Agencia Noticias Argentinas.
Tras la denuncia inicial del hospital pediátrico, ubicado en la localidad de Guaymallén, se dio intervención al Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) y al Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI), encargados de evaluar la situación del menor y su entorno familiar.
Las lesiones que presentaba la víctima eran compatibles con el denominado “síndrome de zamarreo”, una forma grave de maltrato infantil que ocurre cuando un bebé o niño pequeño es sacudido violenta y repetidamente. Este movimiento provoca que el cerebro del niño, aún inmaduro y con músculos del cuello débiles, choque contra las paredes del cráneo.
En un caso que conmociona por el trágico final y por sus similitudes con la muerte de Ángel, la familia del padre biológico del menor, así como el propio progenitor, apuntaron contra la madre del niño y su pareja actual como responsables del presunto maltrato.
