El Sueldo Anual Complementario (SAC) llega en junio de 2026. Conocé las fechas de pago, el cálculo y quiénes pueden acceder a este ingreso extra en Chubut.
El calendario laboral de junio trae una de las fechas más esperadas por millones de argentinos: el cobro del Sueldo Anual Complementario (SAC), conocido popularmente como aguinaldo. Este ingreso extra, que se paga en dos cuotas al año, representa un alivio clave para trabajadores, jubilados y pensionados en un contexto económico marcado por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo.
En 2026, la primera mitad del aguinaldo vuelve a estar en el centro de la escena, no solo por el impacto que tiene en los bolsillos, sino también por las dudas habituales sobre fechas de pago, cálculo y quiénes lo perciben.
La legislación vigente establece que la primera cuota del SAC debe abonarse antes del 30 de junio. Sin embargo, la normativa también contempla una prórroga de hasta cuatro días hábiles, lo que en la práctica extiende el plazo límite de pago hasta el 7 de julio de 2026. Este margen adicional suele ser utilizado por algunas empresas para organizar sus liquidaciones, aunque la recomendación general es cumplir con la fecha original. En el caso de los trabajadores de casas particulares, la dinámica es distinta: el aguinaldo debe abonarse en la última jornada laboral de junio, sin contemplar extensiones.
Por otro lado, la segunda cuota del SAC —correspondiente al período julio-diciembre— tiene como fecha límite el 18 de diciembre, con la misma posibilidad de prórroga de cuatro días hábiles.
El cálculo del aguinaldo es sencillo, aunque genera confusión en algunos casos. El monto equivale al 50% del mejor sueldo mensual percibido durante el semestre. Para determinar ese valor, se deben considerar todos los conceptos remunerativos, como horas extras, comisiones y adicionales habituales. En cambio, quedan excluidos los ítems no remunerativos, como beneficios en especie o compensaciones específicas (por ejemplo, ropa de trabajo).
Un ejemplo práctico ayuda a entenderlo mejor: si el salario más alto entre enero y junio fue de $1.200.000, el aguinaldo a cobrar será de $600.000. En situaciones donde el trabajador no haya completado los seis meses del período —ya sea por ingreso reciente o interrupciones laborales—, el cálculo se realiza de forma proporcional, teniendo en cuenta el tiempo efectivamente trabajado.
El aguinaldo está destinado exclusivamente a quienes se encuentran en relación de dependencia, tanto en el sector público como en el privado. También lo perciben jubilados y pensionados, a través de la ANSES. Por el contrario, quedan excluidos del cobro los trabajadores autónomos, monotributistas y quienes se desempeñan en la informalidad. Esto se debe a que el SAC forma parte de los derechos laborales vinculados al empleo registrado.
Más allá de su carácter obligatorio, el aguinaldo cumple un rol fundamental en la economía doméstica. Para muchas familias, representa la posibilidad de afrontar gastos pendientes, cancelar deudas o incluso destinar una parte al ahorro. En un escenario de alta inflación, su impacto se vuelve aún más relevante, ya que permite recomponer —aunque sea parcialmente— el ingreso real de los trabajadores.
Con fechas definidas y reglas claras, el medio aguinaldo de junio vuelve a posicionarse como uno de los ingresos más esperados del año, tanto por su valor económico como por el alivio que genera en millones de hogares argentinos.
