El Gobierno nacional, a través del Banco Nación, lanzó una nueva línea de créditos para pequeñas y medianas empresas con una tasa nominal anual inferior al 20%, con el objetivo de facilitar el financiamiento y estimular la actividad económica.
El Gobierno nacional, a través del Banco Nación, lanzó una nueva línea de créditos destinada a pequeñas y medianas empresas (pymes) en un contexto de dificultades para sostener la actividad y acceder a préstamos bancarios en condiciones accesibles. La medida busca reducir el costo del financiamiento y estimular el movimiento económico.
La iniciativa llega en medio de una fuerte retracción del consumo y una desaceleración de sectores industriales y comerciales. Cámaras empresarias y referentes pyme habían advertido sobre el impacto de las tasas elevadas, la caída de ventas y el aumento de costos fijos. En paralelo, el sistema financiero mostró señales de mayor liquidez tras meses de estabilización monetaria y desaceleración inflacionaria.
Los créditos estarán disponibles a 12 meses con una tasa nominal anual inferior al 20%, una reducción significativa respecto de los niveles anteriores, que rondaban o superaban el 25% TNA. El cupo inicial es de 500 millones de pesos, aunque podría ampliarse según la demanda.
El programa está orientado a pymes que necesiten financiamiento para capital de trabajo, compra de insumos o gastos operativos. También incluye la posibilidad de refinanciar deudas existentes, un punto relevante para empresas con compromisos financieros previos a tasas más altas. Además, continúa vigente la línea de descuento de cheques a 30 días, con una tasa del 23% nominal anual.
Según estimaciones del sector bancario, el conjunto de herramientas financieras podría movilizar hasta un billón de pesos. Otras entidades públicas, como el Banco Provincia, también redujeron sus tasas: la línea RePyME para capital de trabajo pasó del 40% al 38% nominal anual, e incorporó una opción variable a 24 meses vinculada a la tasa TAMAR.
Especialistas señalan que el acceso al crédito no dependerá solo de las tasas, sino también de la flexibilización de criterios de evaluación crediticia, ya que muchas empresas aún tienen dificultades para calificar en el sistema financiero formal. El mercado seguirá de cerca la demanda de estas líneas en las próximas semanas.
