El emblemático espacio cultural y musical de Comodoro Rivadavia, El Trahuil, fue puesto a la venta por su dueño debido a la crisis económica, la caída del consumo y el aumento de costos.
La crisis económica, la caída del consumo y el aumento sostenido de los costos golpean de lleno a los comercios de Comodoro Rivadavia. En ese contexto, uno de los pubs más emblemáticos del circuito cultural y musical de la ciudad fue puesto a la venta por su dueño, quien aseguró que ya no puede sostener la actividad.
Se trata de El Trahuil, ubicado en Gatica al 300, un espacio reconocido durante años por albergar shows de bandas locales, fechas de rock, heavy metal y folklore, además de convertirse en un punto de encuentro para distintos sectores de la escena cultural comodorense.
Walter Millanahuel, propietario del lugar, confirmó que tomó la decisión de vender el pub después de atravesar meses de pérdidas económicas y dificultades para afrontar los gastos fijos. “Pasa por lo económico. Bajaron las ventas y los servicios y costos han subido mucho. El alquiler viene subiendo también, como el precio de todas las cosas”, expresó.
Según explicó, el contexto económico actual impactó directamente en la concurrencia del público y en la capacidad de consumo de quienes antes asistían regularmente a los eventos. “Hay mucho desempleo, poca gente, poco consumo. Trato de hacer de todo: heavy, rock, folklore, y la mayoría de las fechas van mal. No se puede salvar todo el mes con una sola fecha buena”, lamentó.
Millanahuel aseguró que desde El Trahuil continúan apostando por mantener una programación variada y sostener el trabajo de músicos, sonidistas y personal gastronómico, aunque los números ya no alcanzan. “Viene poca gente. Nosotros apostamos a comprar bebida, contratar gente, y no funciona”, afirmó.
El dueño del pub remarcó que la situación no tiene relación con la calidad de las propuestas artísticas ni con el funcionamiento del lugar, sino con el deterioro económico general. “La gente no tiene plata. Están matando a la clase media-baja. Lo vemos en muchos otros sentidos también”, sostuvo.
El empresario explicó que cada evento requiere una convocatoria mínima para cubrir costos básicos de funcionamiento, algo que hoy resulta prácticamente imposible. “Nosotros para que una fecha sea rentable necesitamos mínimo 100 personas, como mínimo para empatar. Y están yendo 30, 40, no más que eso”, detalló.
Además, indicó que en meses históricamente fuertes para el rubro la situación no mejoró. “Estamos todos los fines de semana lejos del mínimo. A veces decíamos: bueno, marzo o abril eran nuestros mejores meses. Pero hoy no pasa eso”, señaló.
También reconoció que en los últimos años aumentó la competencia dentro del sector gastronómico y cervecero local, aunque insistió en que el problema central sigue siendo la falta de dinero circulante. “Hay mucha gente que puso cervecerías y la gente muchas veces va a otro lado, no sé”, comentó.
Más allá de lo económico, Millanahuel habló desde lo emocional sobre la decisión de desprenderse del lugar que construyó hace una década y que definió como un sueño personal. “Es como un hijo. Creamos hace 10 años El Trahuil. Mi sueño era tener un lugar donde toquen bandas en vivo”, recordó.
El propietario contó que el espacio fue levantado prácticamente desde cero y con mucho esfuerzo familiar y personal. “Lo armé desde cero, estaba todo destrozado. Pintamos todo, rasqueteamos, estaba lleno de hollín. Trabajamos mucho para adecuarlo”, relató.
La venta del pub, según explicó, responde también a la necesidad urgente de afrontar deudas acumuladas durante los últimos meses. “Es un bajón. Estoy preocupado porque todavía tengo deudas y por eso lo vendo así como está. Necesito pagar las deudas”, indicó.
En ese sentido, comentó que analiza distintas posibilidades para concretar la operación. “Estoy viendo si venderlo en efectivo o quizá en cuotas. No quiero que me genere más deudas”, expresó.
Entre los gastos mensuales que enfrenta actualmente, Millanahuel enumeró cifras que describen la compleja situación del sector gastronómico y nocturno. “Dos millones de pesos de alquiler, 800 mil pesos de luz, más el gas. Es imposible”, resumió.
Finalmente, explicó que toda su economía familiar depende exclusivamente del funcionamiento del pub y reconoció la incertidumbre que implica comenzar nuevamente desde cero. “Yo exclusivamente trabajo y vivo de El Trahuil. Hay que empezar de nuevo”, concluyó.
La posible despedida de El Trahuil genera preocupación dentro de la escena cultural de Comodoro Rivadavia, donde el espacio se convirtió durante años en uno de los principales escenarios para bandas emergentes, artistas locales y encuentros musicales de distintos géneros.
