La Policía Federal Argentina concretó la extradición de cuatro personas desde Perú y Paraguay, entre ellas Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, acusado del triple femicidio de tres jóvenes en Florencio Varela.
La Policía Federal Argentina (PFA) concretó este lunes la extradición de cuatro personas desde Perú y Paraguay, entre ellas Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, acusado del triple femicidio de tres jóvenes en Florencio Varela. El procedimiento fue coordinado por la Dirección General de Cooperación Internacional de la fuerza y contó con un fuerte despliegue de seguridad.
Según se informó, una comitiva de efectivos viajó el 3 de mayo a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea Argentina hacia Lima, donde se concretó la entrega del principal acusado. “Pequeño J” tenía un pedido de captura internacional emitido por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Morón, en el marco de la causa por el llamado “Triple homicidio de Varela”. Está señalado como integrante de una estructura narcocriminal que habría captado a las víctimas mediante engaños para luego secuestrarlas y asesinarlas en septiembre del año pasado.
En la misma operación, los agentes también tomaron custodia en Perú de otro ciudadano de esa nacionalidad imputado por abuso sexual agravado. Posteriormente, la comitiva se trasladó a Asunción, en Paraguay, donde se concretaron otras dos extradiciones: un ciudadano argentino acusado de delitos vinculados al narcotráfico y un paraguayo imputado por acopio de armas de fuego.
El traslado de los detenidos se realizó bajo estrictas medidas de seguridad, con la participación del Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF). Finalmente, el 4 de mayo por la noche, la delegación arribó a la Base Aérea de El Palomar con los cuatro extraditados. Todos quedaron a disposición de los juzgados que los requerían y deberán enfrentar ahora los respectivos procesos judiciales en Argentina.
Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Morena Gutiérrez (15) fueron vistas por última vez la noche del viernes 19 de septiembre de 2025. Salieron juntas sin dejar rastro alguno. Las cámaras de seguridad las registraron cómo subieron a una Chevrolet Tracker blanca, vehículo que resultó clave en la reconstrucción de los hechos. Cinco días más tarde, tras una intensa búsqueda, sus cuerpos fueron hallados en una zona descampada de Florencio Varela.
El hallazgo confirmó la peor sospecha: las víctimas no solo habían sido asesinadas, sino que también sufrieron un ataque de extrema violencia que hoy es materia de investigación. La autopsia realizada sobre el cuerpo de Lara Gutiérrez determinó que la adolescente de 15 años murió como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por heridas de arma blanca, una de ellas letal al comprometer la arteria carótida. El informe también reveló la presencia de mordazas, ataduras y objetos hallados junto al cuerpo, además de mutilaciones que exhiben el ensañamiento con el que actuaron los agresores. La brutalidad del ataque alcanzó a las otras dos víctimas: Brenda Del Castillo y Morena Verdi sufrieron golpes severos, y en el caso de Brenda se detectaron cortes realizados tras la muerte. Lara, en cambio, fue sometida a las agresiones más crueles, que incluyeron la amputación de los cinco dedos de la mano izquierda y parte de una oreja antes de ser asesinada.
Con información de la Policía Federal Argentina (PFA).
