Representantes del sector de taxistas de Comodoro Rivadavia mantuvieron una extensa reunión con el Ejecutivo municipal en busca de medidas de alivio ante la crisis que atraviesa la actividad, golpeada por la caída de ingresos y el avance de aplicaciones como Uber y Didi.
Representantes del sector de taxistas de Comodoro Rivadavia mantuvieron una extensa reunión con el Ejecutivo municipal en busca de medidas de alivio ante la crisis que atraviesa la actividad, golpeada por la caída de ingresos y el avance de aplicaciones como Uber y Didi. Aunque señalaron que no obtuvieron todas las respuestas esperadas, aseguraron que hubo algunos compromisos concretos del Municipio.
“Del 100% de lo que pedíamos, hemos logrado un 40%”, resumió Oscar Nahuelhual, referente del sector, en diálogo con Actualidad 2.0. El encuentro se realizó con la participación del intendente Othar Macharashvili, funcionarios del área de Transporte, concejales y autoridades de gobierno municipal. Según relató el referente, la reunión se concretó luego de las protestas y movilizaciones realizadas por los trabajadores. “Lo más lamentable es que tuvimos que hacer semejante movilización para que se dispensen a atendernos”, cuestionó.
Los taxistas habían presentado un pedido de declaración de emergencia para el sector, argumentando que la situación económica es “caótica” y que muchos trabajadores evalúan abandonar la actividad. “Ya estamos al borde de tirar la toalla porque es insostenible nuestro trabajo”, afirmó el dirigente. Entre los principales factores que señalaron aparece la proliferación de aplicaciones de transporte como Uber y Didi, a las que calificaron como “transporte ilegal”.
En ese contexto, sostuvo que uno de los pedidos fue modificar aspectos de la ordenanza vigente para otorgar mayores herramientas a inspectores de Tránsito y Transporte. Según explicó, buscan que los agentes puedan requerir información a los pasajeros durante los controles para determinar si el viaje corresponde a una aplicación no habilitada. “Muchas veces les piden a los pasajeros que les digan que son parientes, pero con una simple pregunta del inspector alcanzaría para descubrirlos”, graficó Nahuelhual.
Entre los puntos acordados con el Ejecutivo, el referente destacó la flexibilización en algunos requisitos administrativos y la posibilidad de implementar una aplicación municipal para taxis. “La aplicación venía hace cuatro años dando vueltas en distintas secretarías y el intendente se comprometió a que el Municipio se haga cargo”, indicó. De cumplirse los plazos planteados en la reunión, el sistema podría comenzar a funcionar en unas dos semanas y permitiría a los taxis competir con herramientas similares a las plataformas digitales. También se acordó avanzar en nuevos carteles y paradas de taxis, un reclamo que el sector venía planteando desde octubre del año pasado.
Otro de los reclamos apuntaba a una exención de impuestos retroactiva desde enero y por un plazo de hasta dos años. Aunque no hubo una respuesta plena, Nahuelhual señaló que quienes no puedan afrontar los pagos esperarían futuras moratorias municipales. “El que puede pagarlo, lo paga; el que no, tendrá contemplación cuando salga una moratoria”, explicó. Además, se prevé modificar el esquema de desinfección obligatoria de los vehículos. Actualmente debe realizarse cada cuatro meses, pero la intención es pasar a una sola vez al año. De todos modos, aclaró que seguirán siendo obligatorios y deberán mantenerse al día el seguro, la VTV y la licencia de conducir.
Para advertir sobre el dramatismo de la situación, el experimentado taxista aseguró: “Yo soy propietario de la licencia y todo lo que pago no lo paga Uber. Me conviene ir y decirle al Municipio: tomen la licencia y me pongo a hacer Uber con mi auto. Nosotros tenemos obligaciones como contribuyentes, pero el Municipio tiene que garantizar la libertad de trabajo y controlar lo ilegal”.
