Frente a la Ofensiva patronal y la aceleración del ajuste, respuesta obrera y lucha directa
RÍO GRANDE — Las y los trabajadores de Aires del Sur, en Tierra del Fuego, resolvieron ocupar la planta ante la paralización de la producción y el riesgo concreto de despidos. Actualmente, más de 140 familias se encuentran sin certezas sobre su continuidad laboral y con los sueldos adeudados del mes de enero. La medida, simbolizada por la permanencia en la fábrica, no es un hecho aislado: es la respuesta necesaria de una clase que no está dispuesta a ser el fusible de la crisis.
Aires del Sur es la fabricante y comercializadora oficial en Argentina de las marcas Electra y Fedders. Su capital está estrechamente vinculado a la multinacional israelí Electra Consumer Products (Electra CP). A pesar de este respaldo transnacional, la firma ha cortado el diálogo con sus empleados, demostrando que el capital no tiene más patria que el beneficio. Desde fines de 2025, la planta no ha retomado su ritmo habitual y las promesas de reactivación se diluyeron frente a un silencio patronal que los operarios decidieron romper con la toma.
Como en Fate, la organización es la única garantía
La experiencia de Aires del Sur dialoga con otros focos de resistencia en el país. En Fate, la clase obrera también respondió con asambleas y movilización frente a la amenaza de cierres. En Río Grande, como en el resto de la Argentina, queda demostrado que cuando el ajuste avanza, la única garantía de defensa es la autoorganización. No se trata solo de conservar un salario; se trata de defender el derecho al trabajo y la dignidad frente a un modelo que prioriza las metas del FMI sobre el sustento de las familias.
El modelo del ajuste: variable de mercado o sujeto de lucha
El programa económico del gobierno nacional marcado por el ajuste fiscal, la apertura importadora indiscriminada y la flexibilización laboral golpea especialmente a la industria electrónica y metalúrgica de la provincia. Este rumbo implica: Subordinar la inversión productiva al pago de la deuda externa. Imponer un modelo libre importaciones sin industria nacional y Precarizar el empleo para reducir “costos” salariales.
Acelerar la respuesta
La ocupación en Aires del Sur es una señal de alerta para todo el movimiento obrero. Cuando el modelo empuja al vaciamiento de empresas incluso de aquellas vinculadas a grandes capitales internacionales, la respuesta debe surgir desde abajo. El conflicto en Tierra del Fuego expresa una disputa nacional: o se consolida la especulación financiera, o se defiende la producción y el empleo.
Si el gobierno y las patronales pretenden acelerar los tiempos del ajuste y el vaciamiento, la clase trabajadora de Tierra del Fuego ha demostrado que también sabe acelerar los tiempos de la organización y la toma de fábricas.
Corresponsal
