El fiscal federal Mariano Sánchez confirmó que cinco de las siete personas detenidas en el megaoperativo antidrogas realizado entre Comodoro Rivadavia y El Bolsón quedaron sujetas a distintas medidas de coerción, una de ellas con prisión preventiva y las otras cuatro con arresto domiciliario, además de dos jóvenes con prohibición de salir de la ciudad.
El fiscal federal Mariano Sánchez confirmó que cinco de las siete personas detenidas en el megaoperativo antidrogas realizado entre Comodoro Rivadavia y El Bolsón quedaron sujetas a distintas medidas de coerción, una de ellas con prisión preventiva y las otras cuatro con arresto domiciliario, además de dos jóvenes con prohibición de salir de la ciudad.
Los procedimientos se realizaron durante la madrugada del viernes, con nueve allanamientos simultáneos coordinados por la Fiscalía Federal junto a fuerzas federales. Según detalló Sánchez en diálogo con ADNSUR, la audiencia de control de detención se desarrolló este domingo y derivó en distintas resoluciones judiciales. “Quedaron cuatro personas en arresto domiciliario, dos jóvenes con presentaciones y controles estrictos, y una persona con prisión preventiva por seis meses”, precisó el fiscal.
Sánchez aclaró que las siete personas habían permanecido detenidas desde el momento de los allanamientos hasta la audiencia judicial. Luego, el juez dispuso medidas diferenciadas: una prisión preventiva efectiva, cuatro arrestos domiciliarios y dos libertades condicionadas para jóvenes de 18 y 20 años.
El fiscal explicó además que inicialmente se habló de 13 kilos de marihuana porque esa era la cantidad declarada en la guía de transporte de la encomienda interceptada. Sin embargo, el pesaje posterior realizado por Gendarmería determinó que el cargamento contenía “10 kilos y 169 gramos”. Sánchez remarcó además que no se trataba de marihuana prensada, sino de cogollos o flores de cannabis, cuyo valor comercial es mucho más elevado. “No era lo que se conoce como paraguayo o prensada, sino flores o cogollos, un material mucho más intenso en cuanto a su aptitud estupefaciente y con un valor comercial muy superior”, indicó.
Según estimó el fiscal, la droga secuestrada tenía un valor aproximado de 220 millones de pesos en el mercado ilegal. La investigación determinó que las personas imputadas eran todas oriundas de Comodoro Rivadavia y que El Bolsón funcionaba como punto de aprovisionamiento. De acuerdo a la reconstrucción realizada por la Fiscalía, algunos integrantes del grupo viajaban a la localidad rionegrina, alquilaban cabañas durante algunos días y luego despachaban la droga mediante encomiendas hacia Comodoro. “El Bolsón era un mero lugar de compra y aprovisionamiento. Después la distribución y el comercio se realizaba en esta ciudad por gente de Comodoro Rivadavia”, sostuvo Sánchez.
La pesquisa permitió además detectar varias encomiendas similares enviadas durante los últimos dos meses. Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue el movimiento económico asociado a la organización. El fiscal explicó que se detectaron transferencias de “decenas de millones de pesos” incompatibles con la situación económica y laboral de algunos de los involucrados. “Había chicos de 18 años que no trabajaban y estaban transfiriendo 20 millones de pesos por mes”, ejemplificó.
Para la Fiscalía, el análisis financiero resultó clave para reconstruir toda la cadena de comercialización, desde quienes realizaban ventas minoristas hasta quienes abastecían a los distribuidores locales. Sánchez señaló que el seguimiento de billeteras virtuales y movimientos financieros se transformó en una herramienta central para este tipo de investigaciones, especialmente cuando los montos no pueden justificarse legalmente.
La mayoría de los imputados enfrenta cargos por comercio de estupefacientes agravado por la participación organizada de tres o más personas, figura que contempla penas de entre 6 y 20 años de prisión. En dos casos, además, la acusación incorpora el agravante de utilización de menores para concretar la actividad ilícita.
El fiscal advirtió que la participación de adolescentes y jóvenes en delitos vinculados al narcotráfico es un fenómeno que comenzó a observarse con mayor frecuencia. “Hoy todos hacen muchas cosas más temprano que cuando nosotros éramos chicos”, reflexionó, y agregó que históricamente los menores fueron utilizados en distintos delitos debido a las diferencias en el régimen de imputabilidad.
Sánchez destacó finalmente el trabajo coordinado entre la Fiscalía Federal, la Gendarmería Nacional Argentina y la Prefectura Naval Argentina, fuerzas que participaron tanto en la investigación previa como en la ejecución de los allanamientos simultáneos. También valoró el desempeño de las auxiliares fiscales “doctora Sandoval y doctora Witty”, quienes integraron el equipo de investigación. El fiscal aclaró además que toda la causa está vinculada exclusivamente al tráfico de marihuana y que no surgieron conexiones con comercialización de cocaína dentro de este expediente.
