El cierre de la concesión de las represas hidroeléctricas del Comahue tuvo un impacto inmediato en el frente financiero. Los nuevos operadores privados desembolsaron en término los casi US$ 700 millones comprometidos, un flujo que permitió reforzar las reservas del Banco Central de la República Argentina y darle aire al Gobierno en una semana marcada por fuertes vencimientos de deuda.
Con ese ingreso, las reservas brutas del BCRA treparon este martes en torno a los US$ 787 millones y alcanzaron los US$ 44.187 millones, el nivel más alto desde enero de 2023. El movimiento no pasó inadvertido en el mercado: se trata de un refuerzo relevante de liquidez en la antesala del pago de capital e intereses de bonos Globales y Bonares previsto para el viernes, por unos US$ 4.200 millones.
Financiamiento récord: el sector energético captó más de US$ 10.500 millones en el mercado de capitales durante 2025
Desde el Ministerio de Economía explicaron que los fondos provenientes de la concesión se suman a los depósitos que ya tenía el Tesoro en su cuenta del BCRA —cerca de US$ 1.970 millones a fines de diciembre—, lo que eleva el colchón financiero disponible a alrededor de US$ 2.670 millones. En un contexto de alta sensibilidad cambiaria, ese refuerzo contribuyó a estabilizar expectativas y a mejorar la foto de reservas.
El esquema de financiamiento para cubrir el vencimiento de enero no se limita, sin embargo, a este ingreso puntual. El ministro Luis Caputo reiteró que el Gobierno no planea acudir a una emisión de deuda en los mercados internacionales y ratificó que avanzará con un préstamo tipo repo con bancos privados, por un monto que —según indicó— podría alcanzar hasta US$ 7.000 millones. También dejó abierta la posibilidad de utilizar herramientas adicionales, como swaps con Estados Unidos o China, o incluso operaciones financieras de corto plazo.
El espejismo del desempleo bajo: ¿Por qué la crisis petrolera de la cuenca San Jorge no aparece en las estadísticas oficiales?
En paralelo, el equipo económico sigue de cerca la dinámica del mercado oficial, donde una mayor oferta de divisas —impulsada, entre otros factores, por la liquidación de la cosecha de trigo— podría habilitar compras adicionales del BCRA para seguir fortaleciendo las reservas.
