En un operativo de tres meses, fuerzas federales desmantelaron un invernadero clandestino en un barrio privado, incautando más de 28 kilos de marihuana y equipamiento.
Un operativo de Gendarmería Nacional en Bariloche permitió desarticular un invernadero clandestino de cannabis a gran escala, montado dentro de una vivienda en un barrio privado. El procedimiento incluyó varios allanamientos y el secuestro de una importante cantidad de droga. La investigación se extendió durante tres meses y estuvo a cargo de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales Bariloche.
Como resultado, se incautaron más de 28 kilos de marihuana, además de equipamiento utilizado para el cultivo y la comercialización. Los procedimientos se realizaron en el barrio Valle Escondido, a la altura del kilómetro 16 de la avenida Bustillo, con intervención de la Unidad Fiscal Federal y apoyo del Escuadrón 34 “Cabo Primero Marciano Verón”.
En uno de los domicilios allanados, los efectivos encontraron un “indoor” completamente equipado, con sistemas de iluminación, ventilación, crecimiento y secado de plantas. En ese lugar se secuestraron 28 kilos y 447 gramos de cannabis, además de 275 semillas y distintos elementos vinculados a la actividad, como balanzas de precisión, celulares, una notebook, una tarjeta SD y un disco externo.
Desde Gendarmería informaron que ocho personas quedaron supeditadas a la causa, en el marco de una investigación por cultivo y comercialización de estupefacientes.
El caso se suma a otro operativo realizado semanas atrás en el Valle Medio, donde la Policía de Río Negro detectó una plantación de cannabis oculta en una isla del río Negro, cerca de Lamarque. En ese procedimiento, se secuestraron 55 plantas de gran tamaño y cerca de 16 kilos de flores de marihuana, que estaban camufladas entre la vegetación y protegidas con trampas. El hallazgo se produjo durante un vuelo de reconocimiento en una zona rural de difícil acceso, en el marco de otra investigación en curso.
Estos operativos reflejan el avance de las fuerzas de seguridad sobre cultivos ilegales cada vez más complejos y ocultos en distintos puntos de Río Negro, en un contexto donde las investigaciones buscan desarticular redes vinculadas al narcotráfico en la región.
