La decisión judicial de restituir los animales, rescatados en enero por la policía, generó críticas de grupos proteccionistas. La fiscal a cargo argumentó que se trató de un caso de negligencia y no de maltrato animal.
La devolución de dos cachorros a sus tutores originales en Rada Tilly, luego de ser rescatados por la policía a fines de enero, generó cuestionamientos por parte de organizaciones proteccionistas de la localidad. La medida fue dispuesta por la fiscal Verona Dagotto, titular de la UFE-AyDA de Comodoro Rivadavia.
El hecho se registró el 24 de enero, cuando personal de la Comisaría de Rada Tilly intervino tras una denuncia por maltrato animal en la intersección de Combate Uruguay y Armada Argentina. Los agentes encontraron a los dos cachorros solos, dentro de la caja de una camioneta, atados, bajo el sol y sin agua. Un ciclista había alertado sobre la situación. Al no hallar a los tutores, la policía bajó a los animales del vehículo, los trasladó a la dependencia y dio intervención a la Justicia. Mientras avanzaba la causa, los perros quedaron al cuidado de una familia.
En los últimos días, la fiscalía decidió que los cachorros regresen con sus tutores originales. Desde la página proteccionista “Directo al Hueso” lamentaron la decisión, argumentando que “desalienta a las personas que se involucran y participan activamente en casos de maltrato o crueldad animal”. El grupo “Conciencia Activa” también manifestó su rechazo, considerando que la devolución “fomenta el maltrato”.
En diálogo con ADNSUR, la fiscal Dagotto explicó los fundamentos de su resolución. “Jamás devolvería un animal que fue maltratado a la misma casa y con las mismas personas”, afirmó, y sostuvo que en este caso se evaluó que “eran animales que estaban en óptimas condiciones cuando se los rescató”. La magistrada indicó que un certificado veterinario confirmó que los cachorros “estaban nutridos, con arnés y tenían buen pelaje”, concluyendo que “solo hubo una negligencia en un día de calor y sin agua”.
“No se sabe cuánto tiempo estuvieron ahí, hasta había un colchón, entonces no era una situación de maltrato ni de gravedad”, agregó Dagotto, distinguiendo este caso de otros de “maltrato real”. La fiscal aclaró que, legalmente, no tenía sustento para retener a los animales, ya que la dueña los reclamaba, y que la tutora “reconoció el error, pidió disculpas”. Además, señaló que un veterinario realizará un seguimiento del estado de los perros.
