A un mes de la muerte del menor, sus padres y madrastra exigen respuestas y responsabilizan a varios actores del sistema judicial y social.
A un mes del fallecimiento de Ángel, su familia volvió a manifestarse públicamente con un mensaje de dolor y reclamo de justicia. En la previa de una nueva marcha, Lorena Andrade (madrastra) y Luis López (padre) cuestionaron la actuación de la Justicia y señalaron que hay responsabilidades más allá de los imputados.
Uno de los puntos destacados fue la decisión judicial de aceptar al abogado Roberto Castillo como querellante. “Estoy conforme porque yo quería que él me represente”, afirmó Luis, quien remarcó que buscará “sacar a la luz lo que está pasando en Comodoro y la injusticia que se está cometiendo con los niños”.
Lorena Andrade aseguró que la búsqueda de justicia comenzó desde el 5 de abril, cuando se enteraron de que el menor estaba internado en el Hospital Regional en estado grave. “Desde el día que Ángel fue tirado en el hospital, donde no se encontraba el motivo por qué había ingresado en coma, nosotros ya empezamos a pensar que algo le habían hecho”, expresó. Y agregó: “Gracias a Dios se dio esto con el abogado Castillo y de ahí no paramos”.
Ambos coincidieron en que aún hay muchas preguntas sin respuesta. “Hay muchas cosas que ya se habían mostrado antes, todo lo que hoy se está presentando ya lo habíamos llevado a protección”, señaló Andrade, quien fue tajante: “Los asesinos de Ángel no son solo dos: hay un juez, una defensora, una psicóloga, un asistente social… todos tienen la sangre de Ángel en sus manos”.
En medio del proceso judicial, el dolor sigue presente. “El duelo no lo pudimos hacer”, reconoció Andrade. “A cada lugar que voy me recuerda a Ángel y es inevitable llorar de impotencia, de rabia, de saber que ya no lo voy a ver más”. También reveló detalles de las audiencias: “Escuchar que lo bañaban con agua fría, que la violencia fue durante meses. Es desesperante. Lo fueron matando lentamente”.
La madrastra cuestionó al Colegio de Psicólogos de Chubut: “Dejen de reírse de mi bebé”. Por su parte, Luis López convocó a la comunidad: “Hoy tenemos una marcha a las 20 en la escuela 83 y esperamos que la gente nos acompañe”. La convocatoria también busca visibilizar otros casos. “Hay muchas familias que se acercan a contar sus historias, pero tienen que salir, decir nombres, no tener miedo”, planteó Andrade. Y lanzó: “¿Qué van a esperar? ¿Que sus hijos estén en un cajón igual que Ángel?”.
