Gustavo había llevado su vehículo a reparar. Un día antes de que lo retirara, la Policía lo despertó de madrugada para avisarle que había sido encontrado chocado camino a la Universidad. El denunciante busca saber qué ocurrió.
Lo que comenzó como una simple visita al taller mecánico para solucionar una falla terminó convirtiéndose en una pesadilla para un vecino de Comodoro Rivadavia. Gustavo dejó su auto para ser reparado y, apenas horas antes de ir a retirarlo, recibió una inesperada visita policial en plena madrugada: el vehículo había aparecido volcado y abandonado sobre la ruta que conecta el barrio Laprida con la Universidad.
El hecho ocurrió el pasado 6 de marzo y todavía permanece rodeado de interrogantes. La Fiscalía investiga quién conducía el vehículo al momento del siniestro y cómo ocurrió el vuelco, ya que hasta el momento no existen registros fílmicos ni testigos concluyentes.
“Mi auto empezó a fallar y me recomendaron un mecánico. Como no encontrábamos solución a la falla se lo llevamos. Venía todo bien hasta que un jueves a la noche aparece la Policía en mi casa diciéndome que habían encontrado el auto volcado y abandonado en plena madrugada”, relató Gustavo.
Según contó, el vehículo debía ser retirado al día siguiente del accidente. “Nosotros teníamos que buscarlo el viernes. Me despertó la Policía a las 2.30 de la madrugada”, recordó.
Tras recibir la noticia, Gustavo y su familia se dirigieron hasta la Seccional Mosconi para intentar obtener respuestas. Sin embargo, aseguró que nunca pudo ver el auto en ese momento y que desde el inicio comenzó a desconfiar de la versión brindada por el mecánico. “En todo momento dijo que no había sido él, que se lo habían robado porque tenía las llaves puestas en la vereda de su casa”, explicó.
Pero, según Gustavo, hubo inconsistencias en el relato. “Cuando fue la Policía a verlo, dijo que la última vez que había visto el auto fue a las 11 de la noche. Pero a nosotros nos había dicho que lo vio a las 8. Encima apareció con hematomas y se contradecía solo”, sostuvo.
La sospecha tomó aún más fuerza cuando apareció una imagen tomada por una joven poco después del vuelco. “Hay una foto que sacó una chica después del choque y se veían dos personas en el auto, una muy parecida al mecánico”, afirmó.
A pesar de ello, desde la Fiscalía todavía no se pudo determinar quién conducía el vehículo ni quién lo abandonó tras el accidente. “Fiscalía me dijo que todavía no se sabe quién robó el auto ni quién lo volcó y lo dejó abandonado. Se presentó esa foto, pero no se pueden agarrar de eso todavía. Ahora tienen que investigar quién fue y cómo fue”, señaló.
Desde entonces, el vínculo con el mecánico quedó completamente roto. “No hablé más con él. Le mandamos mensajes y no responde”, contó el dueño del vehículo.
Tiempo después, Gustavo finalmente logró recuperar el auto, aunque gravemente dañado por el vuelco. Afortunadamente, el automóvil contaba con seguro contra todo riesgo, por lo que ahora espera la correspondiente indemnización.
“El seguro por suerte era contra todo riesgo, entonces me lo cubre. Tengo que esperar que me indemnicen”, explicó.
Más allá de la cuestión económica, Gustavo reconoce que lo que más le impactó fue la sensación de vulnerabilidad que le dejó el episodio. “En el momento me lo tomé tranquilo porque no podía hacer nada. Pero después te das cuenta de que somos muy vulnerables a todo. Te roban el auto cuando vos lo dejaste tranquilo en el mecánico y te hace pelota, porque nos costó mucho esfuerzo”, expresó. Y agregó: “Encima la bronca de no saber qué pasó”.
Mientras avanza la investigación judicial, Gustavo sostiene sus sospechas y espera que la causa pueda esclarecerse. “Si se comprueba que fue él, la responsabilidad era del mecánico y va a tener que pagar por lo que nos hizo”, concluyó.
Por ahora, el misterio continúa abierto. No hay registros del momento exacto del vuelco ni precisiones sobre cómo terminó el vehículo destruido y abandonado en medio de la madrugada sobre la ruta que une Laprida con la zona de la Universidad.
