La comunidad de Comodoro Rivadavia se movilizará este viernes para pedir justicia por Ángel López. El caso, que investiga si la muerte ocurrió en un contexto de violencia, generó versiones contrapuestas entre los progenitores.
La muerte de Ángel López, de 4 años, conmovió a Comodoro Rivadavia y generó repercusión a nivel nacional. La fiscalía investiga si el fallecimiento, ocurrido por un paro cardiorrespiratorio, estuvo vinculado a una situación violenta. Hasta el momento no hay personas detenidas.
En este marco, se convocaron dos marchas para el viernes 10 de abril. La primera será a las 11 horas en la Ciudad Judicial (barrio José Fuchs), impulsada por el grupo Recuperar Valores de Familia. Los participantes llevarán globos y velas blancas para visibilizar el reclamo de justicia y exigir mayores controles en procesos de revinculación familiar.
La segunda convocatoria será a las 19 horas en la plaza de la Escuela Nº 83, bajo la consigna “Por Ningún Niño Más”. Esta movilización coincidirá con otra convocada por familias de víctimas de otros delitos.
La participación en las marchas podría verse afectada por la interrupción del servicio de transporte público, en reclamo por demoras en el pago de haberes.
El padre del menor había responsabilizado a la madre, quien tenía la custodia en el momento del hecho. Por su parte, la madre, Mariela, en diálogo con ADNSUR, desmintió las acusaciones: “Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”. Relató que encontró al niño sin respirar la mañana del domingo y que actuó de inmediato practicándole RCP y llamando a una ambulancia.
Mariela afirmó que fue víctima de violencia por parte del padre del niño durante el embarazo y los primeros meses de vida, y que ese fue el motivo por el que perdió contacto con su hijo. También cuestionó la decisión judicial que ordenó la revinculación.
La investigación continúa abierta a la espera de resultados definitivos de la autopsia para esclarecer las causas de la muerte.
