En el marco de las conmemoraciones por Malvinas, se recuerda la figura histórica de Antonio Rivero, quien encabezó una sublevación contra la ocupación británica en las islas en el siglo XIX.
En el contexto de un nuevo aniversario del 2 de abril, la mirada histórica se dirige también hacia los sucesos ocurridos en las Islas Malvinas en el siglo XIX. En 1833, tras la ocupación británica del territorio, un grupo de gauchos e indígenas liderados por el entrerriano Antonio Rivero protagonizó un episodio de resistencia.
Según relatos históricos, el 26 de agosto de 1833, Rivero y siete compañeros se sublevaron en Puerto Soledad contra las autoridades británicas establecidas. La acción, en la que se izó la bandera argentina, permitió el control del asentamiento durante aproximadamente cinco meses, hasta la llegada de refuerzos navales británicos a principios de 1834.
Los participantes fueron capturados y trasladados para ser juzgados. Documentos históricos señalan que, al ser llevados a Londres, los tribunales británicos se declararon incompetentes para juzgarlos, argumentando que los hechos habían ocurrido fuera de la jurisdicción de la Corona. Posteriormente, los hombres fueron liberados en Montevideo.
Antonio Rivero regresó al continente y, años más tarde, participó en la batalla de la Vuelta de Obligado (1845), donde perdió la vida. Su figura es recordada en el marco de la historia argentina y el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
