La Justicia avanzó hacia el juicio oral en una causa por el presunto robo de morfina en el Hospital Zonal de Esquel. Un enfermero fue acusado de sustraer ampollas del analgésico en dos episodios ocurridos entre fines de 2024 y comienzos de 2025.
La Justicia avanzó hacia la instancia de juicio oral en una causa que investiga el presunto robo de morfina en el Hospital Zonal de Esquel. La Fiscalía presentó acusación contra un enfermero del establecimiento, a quien se señala como responsable de sustraer ampollas del potente analgésico en dos episodios ocurridos entre fines de 2024 y comienzos de 2025.
La acusación fue admitida en audiencia preliminar, por lo que ahora se abre la etapa previa al debate, con la conformación del tribunal y la posibilidad de acuerdos probatorios. El caso se inició a partir de una denuncia del jefe del servicio de guardia del hospital, quien alertó sobre faltantes reiterados de medicación. En particular, se detectó la desaparición de siete ampollas de morfina de una caja de madera, amurada a la pared del pasillo principal y bajo llave.
Los hechos fueron registrados el 26 de diciembre de 2024 y el 5 de enero de 2025, en ambos casos durante la madrugada. Ante la reiteración de estos episodios, se reforzaron las medidas de seguridad. El medicamento, cuyo resguardo corresponde exclusivamente al médico de guardia, ya contaba con un protocolo estricto de retiro, pero además se instaló una cámara apuntando directamente al lugar donde se guardaban las ampollas. Ese recurso resultó clave para la investigación.
Según la acusación impulsada por el fiscal Fidel González y el funcionario Julián Forti, el enfermero habría accedido de manera ilegal a la llave de la caja y, sin ejercer violencia, se apoderó de al menos cinco ampollas en el primer hecho y dos en el segundo. La identificación del sospechoso se logró a partir del análisis de los registros fílmicos y una pericia antropométrica que permitió vincular sus rasgos físicos con la persona captada por las cámaras.
Debido a que se trata de un empleado del sistema público de salud, el juicio será llevado adelante por un tribunal mixto, integrado por tres jueces técnicos y dos jurados populares. Desde la defensa particular adelantaron que negarán la participación del imputado y pondrán en discusión que la conducta atribuida configure un delito penal.
