La investigación por un video en el que un abogado recibe $12 millones para presuntamente reducir una pena enfrenta un obstáculo clave: la falta de pruebas por la desaparición del teléfono del profesional.
Trelew – La causa iniciada tras la difusión de un video en el que una mujer entrega una importante suma de dinero al abogado Martín Castro, con el presunto objetivo de obtener una pena más baja para su hijo, atraviesa un momento crítico. La falta de pruebas podría impedir que el caso avance, según reconoció el fiscal general de Trelew, Omar Rodríguez.
El fiscal explicó que las medidas realizadas hasta el momento no permitieron reunir elementos suficientes para sostener una acusación. El eje de la investigación es un registro audiovisual donde se observa a Castro recibiendo alrededor de $12 millones. En la escena, además, se menciona a la fiscal Julieta Gamarra como destinataria final del dinero, lo que podría configurar un presunto delito de cohecho.
Castro admitió la autenticidad del video, aunque dio una versión distinta: aseguró que el dinero correspondía al pago de honorarios profesionales. Según detalló Rodríguez a LU20, uno de los puntos centrales de la investigación era el análisis de los teléfonos celulares, ya que podrían contener mensajes, audios o registros de llamadas que confirmaran alguna de las hipótesis.
En un primer allanamiento se secuestró un aparato que el abogado llevaba consigo, pero luego se comprobó que no era el que utilizaba habitualmente. A partir de esa información, la Fiscalía avanzó con nuevos procedimientos para intentar dar con el dispositivo correcto, pero los resultados fueron negativos. “Ese teléfono no se secuestró en los lugares donde fuimos a buscarlo”, señaló el fiscal, y agregó que el propio Castro manifestó que el aparato “se había roto y fue descartado”.
La ausencia de ese elemento clave complica seriamente la posibilidad de reconstruir las comunicaciones que podrían haber existido entre los involucrados. Rodríguez explicó que, en este tipo de casos, los celulares suelen ser una fuente fundamental de evidencia, ya que permiten rastrear conversaciones que den cuenta del destino del dinero o de acuerdos previos.
Ante este escenario, el fiscal reconoció que la investigación enfrenta limitaciones concretas. “A veces se puede llegar y a veces no, porque desaparecen evidencias que podrían tener información de interés”, sostuvo. En ese marco, indicó que se continuará trabajando con otras líneas, como el análisis del teléfono de la persona que entregó el dinero, pero advirtió que no siempre es posible confirmar las hipótesis iniciales y que no se puede abrir una investigación si no hay prueba suficiente.
Rodríguez también se refirió a la posibilidad de que haya existido un intento de entorpecer la investigación, aunque fue cauto: explicó que para sostener una acusación en ese sentido se necesitan pruebas concretas que demuestren una maniobra deliberada, algo que por el momento no está acreditado.
