Una referente del Centro de Orientación a la Víctima analizó los procedimientos institucionales y subrayó la necesidad de escuchar a los niños en procesos judiciales.
La muerte de Ángel López, el niño de 4 años cuya causa se investiga como presunto maltrato infantil, continúa generando conmoción en Comodoro Rivadavia. Familiares y la comunidad despiden sus restos en la sala velatoria de Avenida Canadá. El caso ha generado cuestionamientos sobre el funcionamiento de la justicia y las instituciones de protección.
En este contexto, Silvia Luz Clara, referente del Centro de Orientación a la Víctima (CBIOV – Procapi), brindó su análisis sobre lo ocurrido y el rol de las instituciones. “Acá hay padres que están separados, una madre que decide dejar al niño con el otro progenitor. A veces esas cosas no se regularizan ante la justicia y quedan de hecho”, explicó en diálogo con “Buen Día, Comodoro” por Seta TV.
Aclaró que cuando se solicita una revinculación, “hay que evidentemente hacer evaluaciones de las condiciones y de todo el contexto y después acompañar ese proceso”. Afirmó que, en casos así, deben existir evaluaciones previas de profesionales —trabajadores sociales, psicopedagogos, entre otros— para determinar si es adecuada o no una revinculación.
“Se requiere toda una atención de equipos interdisciplinarios tanto del Poder Judicial como del Ejecutivo, que sería el Servicio de Protección de Derechos”, señaló. Agregó que estas intervenciones son necesarias para que un asesor de familia o un juez tome decisiones con base en informes técnicos.
Con respecto a los criterios de evaluación, explicó: “Desde que existe la Convención Internacional de Derechos del Niño se habla de escuchar al niño. Escuchar significa sentarse a escuchar con distintas técnicas. La situación queda grabada, filmada y eso se pueda volver a ver… sin volver a revictimizar al niño varias veces”.
Sin embargo, reconoció que “no se los escucha a los niños, y el riesgo de no escucharlos ya sabemos cuál es. En este caso fue gravísimo. Los chicos hablan de muchas maneras y cuando hablan directamente hay que escucharlos”.
Señaló que es momento de detectar “dónde estuvo la falla acá” y consideró las responsabilidades del Estado como ejecutor de políticas públicas. “Hay muchos que tienen que haber fallado para que esta verdad tan manifiesta haya quedado oculta tras decisiones judiciales que terminaron perjudicándolo”, afirmó.
Finalmente, sobre el rol de las escuelas, indicó: “Si ellos detectan alguna situación, como cualquier adulto que detecta situaciones de maltrato, abandono o negligencia en niñas y niños pequeños, tiene la obligación de ponerlo en conocimiento de su autoridad”.
