Aviones militares F-16 interceptaron una aeronave civil que violó una zona de restricción de vuelo en Palm Beach, mientras el presidente de Estados Unidos se encontraba en la zona. El incidente provocó la suspensión temporal de operaciones en el aeropuerto local.
Un incidente de seguridad aérea activó protocolos de defensa en Palm Beach, Florida, el pasado domingo 29 de marzo. El Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) interceptó con aviones de combate F-16 una aeronave civil que ingresó a un espacio aéreo restringido bajo una Restricción Temporal de Vuelo (TFR).
El hecho ocurrió al mediodía, mientras el presidente de Estados Unidos permanecía en su club de golf cercano. Los cazas militares desplegaron bengalas como procedimiento estándar para llamar la atención del piloto, tras detectar falta de comunicación. Las autoridades aseguraron que estas maniobras se realizan con el máximo respeto por la seguridad y no representan peligro para las personas en tierra.
En un comunicado oficial citado por CBS News, el NORAD detalló que las bengalas se utilizaron para comunicarse con el piloto de la aeronave civil. Asimismo, el organismo recordó a través de sus canales oficiales que, en caso de intercepción, los pilotos deben sintonizar frecuencias específicas y seguir las instrucciones, además de consultar los avisos a las misiones aéreas (NOTAM) antes de cada vuelo.
El incidente ganó notoriedad tras la difusión de un video captado desde un vuelo de Delta Airlines que se encontraba en la zona. En la grabación, el piloto informa a los pasajeros sobre una parada en tierra debido a una posible brecha de seguridad cerca del aeropuerto internacional de Palm Beach. Inicialmente se especuló con la presencia de un dron, pero las autoridades confirmaron posteriormente que se trató de un avión civil que no respetó las prohibiciones vigentes.
Este tipo de restricciones se mantienen de manera estricta cada vez que el presidente se encuentra en su residencia de Palm Beach. De hecho, desde octubre pasado se decidió imponer una restricción de vuelo de 24 horas al año alrededor de la propiedad para evitar incursiones no autorizadas.
El aeropuerto de Palm Beach, donde el Air Force One permanecía asegurado en la pista, suspendió temporalmente sus despegues y aterrizajes mientras se resolvía la intercepción. No es la primera vez que el espacio aéreo de Florida Central es escenario de un incidente similar. En 2017, durante el primer mandato del entonces presidente Donald Trump, aviones F-15 interceptaron otra aeronave, maniobra que generó un estallido sónico que alarmó a residentes y causó daños menores.
Tras el reporte, las autoridades recordaron que las brechas de seguridad aérea en zonas presidenciales pueden derivar en sanciones civiles y la revocación de licencias de vuelo por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA).
