El Hospital Regional registró un incremento en la prevalencia de casos, que pasó del 3,8% al 7% en el último período. Especialistas destacan la necesidad de un abordaje interdisciplinario.
En el ámbito sanitario de Comodoro Rivadavia se observa un incremento en el consumo de sustancias en personas gestantes, según datos proporcionados por el Hospital Regional. La doctora Elena Acosta, jefa del servicio de Neonatología, informó que la prevalencia de estos casos pasó de un 3,8% a un 7% en el último período analizado, lo que implica prácticamente una duplicación.
Desde noviembre hasta mediados de abril de 2026, el hospital registró 25 nuevos casos positivos. Si bien se trata de una tendencia que también se observa a nivel mundial, el incremento local genera especial atención. El perfil más frecuente corresponde a madres adolescentes y personas en contextos de vulnerabilidad social.
Entre las sustancias más consumidas se encuentran el tabaco, el alcohol y la marihuana, aunque en el último tiempo se advierte un aumento en el consumo de cocaína.
Acosta advirtió que el consumo durante el embarazo tiene consecuencias directas tanto en la salud materna como en la del bebé. En las personas gestantes puede provocar accidentes cerebrovasculares, convulsiones o eclampsia. Para el feto, los riesgos incluyen malformaciones cardíacas u oculares, bajo peso al nacer, partos prematuros e incluso la muerte.
Uno de los cuadros más complejos es el síndrome de abstinencia del recién nacido, que puede manifestarse con dificultades respiratorias, temblores, llanto irritable persistente, hipoglucemia, vómitos y diarrea. En los casos más graves puede derivar en convulsiones o paros respiratorios. A largo plazo, estos niños pueden presentar trastornos del aprendizaje, crisis de ansiedad y otros problemas en su desarrollo.
Desde el servicio de Neonatología remarcan que la detección temprana es fundamental y que el abordaje debe ser interdisciplinario, con participación de obstetras, psicólogos, trabajadores sociales y pediatras. En ese sentido, Acosta enfatizó la importancia de generar confianza en el primer control del embarazo. “Lo que hace el equipo de salud es un acompañamiento; ver en qué situación está esa adolescente, si sufre algún tipo de violencia o angustia que la ha llevado a consumir”, explicó. Y concluyó: el objetivo es “garantizar un embarazo saludable y proteger la vida del recién nacido”.
