El presidente Javier Milei publicó un mensaje en redes sociales contra los periodistas Luciana Geuna y Rolando Barbano, y contra las autoridades de Todo Noticias, a quienes acusó de un “delito grave”. El episodio se suma a una serie de cruces con la prensa.
El presidente Javier Milei volvió a generar controversia con un mensaje en redes sociales, en el que apuntó contra los periodistas Luciana Geuna y Rolando Barbano, y contra las autoridades del canal Todo Noticias. En su publicación, los calificó como “basuras inmundas” y los acusó de haber cometido un “delito grave”.
El mandatario sostuvo que hubo “malicia” en el accionar de los involucrados y sugirió una supuesta complicidad dentro del canal. El mensaje, que cerró con un irónico “¡CIAO!”, se dio en medio de un clima de creciente tensión entre el Gobierno y el periodismo.
El episodio no es aislado. Forma parte de una serie de cruces que el Presidente mantiene desde hace meses con distintos sectores de la prensa. Días atrás, el Ejecutivo avanzó con el cierre de la histórica sala de periodistas en Casa Rosada, una decisión que generó fuertes cuestionamientos por parte de organizaciones vinculadas a la libertad de expresión, al considerar que limita el acceso a la información pública.
A lo largo de su gestión, Milei ha protagonizado reiterados enfrentamientos con periodistas. Desde acusaciones de “mentirosos” hasta señalamientos por supuestos intereses económicos, sus críticas han sido constantes y dirigidas a distintos medios y comunicadores.
En este contexto, referentes del ámbito periodístico advirtieron que este tipo de discursos contribuye a deteriorar el debate público y puede derivar en situaciones de hostigamiento en redes sociales contra trabajadores de prensa. En su publicación, el Presidente insistió: “Han cometido un delito grave y deberían pagar por ello”, aunque no brindó detalles concretos sobre la acusación.
Mientras desde el Gobierno sostienen que se trata de una postura contra la desinformación, desde distintos sectores advierten sobre los riesgos que implica la confrontación permanente con la prensa y su impacto en la calidad democrática.
