El piloto de automovilismo habló sobre su rutina y las exigencias de su carrera, mientras su pareja desmintió categóricamente una crisis matrimonial.
En las últimas semanas, circularon versiones sobre una supuesta crisis entre Nicole Neumann y Manu Urcera, alimentadas por especulaciones mediáticas y comentarios en redes sociales. Todo comenzó tras la internación de Allegra, la segunda hija de la modelo con Fabián Cubero.
La propia Allegra aclaró cómo se organizaron sus padres durante esos días: su papá estuvo presente por las noches, mientras que Nicole la acompañaba durante el día, alternando con el cuidado de Cruz, el hijo menor que tuvo con Urcera. Esa explicación buscó desactivar las críticas, pero los rumores de separación continuaron.
Neumann negó de manera categórica la crisis en diálogo con el programa Puro Show: “No es verdad que me separé, para nada”. Consultada sobre el origen de los trascendidos, aseguró no tener una explicación concreta y señaló que el propio Urcera recibió mensajes consultándole por la situación, lo que los tomó por sorpresa.
Urcera, por su parte, rompió el silencio en una entrevista con la ACTC. Explicó que su profesión impacta en su vida personal: “Para ganar en un deporte individual tenés que ser egoísta, porque gana uno solo”. Reconoció que intenta equilibrar sus prioridades, con especial atención en su hijo Cruz, y describió una agenda cargada entre entrenamientos, simulador, compromisos laborales y tiempo en familia. “No me sobra nada de tiempo, estoy a full todo el día”, resumió.
El piloto también marcó distancia con el ámbito mediático: “Soy público por el automovilismo”, aclaró, y dejó en claro que no se proyecta como figura del espectáculo una vez finalizada su carrera deportiva.
