La mediática expresó su postura personal sobre delitos “irreversibles”, en medio de la investigación por la muerte de un niño de cuatro años en Comodoro Rivadavia, donde la autopsia reveló lesiones severas.
Cinthia Fernández volvió a referirse al debate sobre la pena de muerte en casos que considera “irreversibles”, en declaraciones vinculadas al caso de Ángel López, el niño de cuatro años fallecido en Comodoro Rivadavia. La mediática expresó su postura personal, aclarando que se basa en el impacto emocional que generan este tipo de situaciones, pero advirtió sobre los riesgos de errores judiciales.
“Yo creo que en casos irreversibles y donde son comprobados los asesinos, para mí ¿por qué yo los quiero en esta vida?”, expresó Fernández. “Por supuesto en los casos irreversibles si comprobás dónde fueron los asesinos sí, lo otro sería una irresponsabilidad porque claramente podríamos caer en un montón de falsas denuncias”, agregó, marcando una distinción entre su sentir emocional y la complejidad legal.
En paralelo, la causa que investiga la muerte de Ángel sumó un dato estremecedor. El informe preliminar del Cuerpo Médico Forense de Chubut confirmó que el pequeño sufrió al menos 20 golpes en la cabeza, lesiones que derivaron en un edema cerebral hemorrágico generalizado y un paro cardiorrespiratorio. Según los especialistas, las lesiones estaban concentradas exclusivamente en la cabeza, sin signos visibles de golpes en otras partes del cuerpo, lo que refuerza la hipótesis de una agresión focalizada y reiterada.
Tras conocerse el resultado de la autopsia, la Justicia avanzó con la detención de la madre y del padrastro del menor, quienes serán imputados por el delito de presunto homicidio agravado por el vínculo. Los peritos no descartan, además, un posible mecanismo de asfixia, línea que continúa bajo análisis.
La fiscalía también trabaja en la reconstrucción del contexto familiar del niño, buscando indicios de un posible escenario de violencia sostenida que podría ser determinante en la causa.
