Este lunes se registró un nuevo aumento en los combustibles en Comodoro Rivadavia, con un incremento promedio de $25 por litro. La nafta Súper acumula un alza del 36% en lo que va de 2026.
Mientras YPF y las demás petroleras mantienen vigente el esquema de “amortiguación” para contener el impacto de la suba internacional del petróleo sobre los surtidores, los combustibles volvieron a registrar este lunes un nuevo ajuste en Comodoro Rivadavia, al igual que en el resto del país.
Según el relevamiento realizado en estaciones de servicio de la ciudad, el incremento promedio rondó los $25 por litro respecto de la semana pasada, aunque esta vez la nafta Súper no estuvo al frente de las subas, cediendo ese lugar a la de mayor refino. Con el nuevo movimiento, la Súper acumula un aumento del 36% en lo que va de 2026 en Comodoro, mientras que si se toma como referencia el 28 de febrero —cuando la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán empujó al Brent por encima de los 100 dólares— el alza llega al 27%.
Los valores registrados este lunes en estaciones de servicio YPF quedaron de la siguiente manera: en todos los casos, la mayor parte de los aumentos se aceleró desde el 28 de febrero último. El nuevo ajuste responde principalmente a la actualización del tipo de cambio oficial y de los impuestos nacionales que inciden sobre el precio final de los combustibles. Sin embargo, en el sector advierten que las correcciones aplicadas hasta ahora todavía no reflejan plenamente el impacto que tuvo la suba del petróleo internacional durante las últimas semanas.
En medios especializados y publicaciones de Buenos Aires comenzó a instalarse en los últimos días la discusión sobre un eventual “desfase” entre el valor internacional del crudo y los precios actuales en los surtidores argentinos. Según esos análisis, las petroleras sostienen que el retraso rondaría el 15%, ya que buena parte de los precios vigentes se calcularon sobre referencias del barril inferiores a los 90 dólares, mientras que durante abril el Brent promedió alrededor de 103 dólares. De todos modos, no hay certezas sobre cómo podría trasladarse esa diferencia al mercado interno.
Entre las variables que siguen de cerca tanto las compañías como el Gobierno aparecen el impacto inflacionario de una suba más fuerte y la discusión técnica sobre cuánto pesa efectivamente el valor del crudo dentro de cada litro vendido al público. Las definiciones comenzarán a conocerse desde el próximo viernes 15 de mayo, cuando finalizaría el actual esquema de contención aplicado sobre los combustibles y los nuevos precios impacten desde ese día o desde el sábado 16.
