La compañía petrolera GeoPark cerró 2025 con dos frentes abiertos: proteger su operación histórica en Colombia y estrenar presencia en Vaca Muerta, la formación no convencional de Neuquén que concentra buena parte de las apuestas de la industria hidrocarburífera argentina.
La compañía —con más de dos décadas en América Latina y cotización en la Bolsa de Valores de Nueva York desde 2014— publicó esta semana su Reporte de Sostenibilidad 2025, donde resume los números de ese doble objetivo. La producción fue el primer dato a destacar: GeoPark alcanzó 28.233 barriles equivalentes de petróleo por día, una cifra que superó el techo de su propia guía anual. El resultado se logró en el marco de una operación que incorporó, por primera vez, dos bloques activos en Vaca Muerta, lo que amplía la huella operativa de la empresa más allá de su base colombiana.
El reporte también detalló el desempeño de seguridad en Argentina. GeoPark terminó el año sin incidentes fatales y con su índice de incidentes registrables más bajo en cuatro años: 0,57 contra 0,69 en 2022. Ese resultado se midió sobre 6,99 millones de horas trabajadas, con una plantilla de 382 empleados directos y más de 1.700 contratistas involucrados en las operaciones locales. El Índice Total de Incidentes Registrables (TRIR) es el indicador estándar de la industria petrolera global, reportado anualmente por la Asociación Internacional de Productores de Petróleo y Gas (IOGP). Se calcula por cada 200.000 horas trabajadas y permite comparar el desempeño de seguridad entre empresas y países.
En materia de inversión socioambiental, la empresa destinó 10,4 millones de dólares a programas orientados al desarrollo territorial, con alcance declarado sobre más de 300.000 personas. Los fondos se orientaron a mejorar condiciones de vida, promover el desarrollo local y fortalecer la autonomía económica de las comunidades en las zonas de influencia de sus operaciones.
En el plano ambiental, GeoPark informó que cumplió el compromiso de descarbonización asumido en 2021. En cinco años, la empresa redujo un 35% la intensidad de sus emisiones, sostenido en tres iniciativas principales: la electrificación del bloque Llanos 34 en Colombia, una gestión de metano que derivó en una caída del 86% de esas emisiones, y la puesta en marcha de una granja solar de 10 MW en el mismo bloque. Como dato adicional de la gestión ambiental, la compañía no registró incidentes ambientales significativos durante 2025 y sus iniciativas de economía circular generaron ahorros por 2,3 millones de dólares. Además, incluyó mediciones de metano en sus activos de Argentina, lo que extiende el monitoreo a la nueva operación patagónica.
El reporte también marcó un hito metodológico: por primera vez, GeoPark alineó su divulgación con las recomendaciones del TNFD (Taskforce on Nature-related Financial Disclosures), un marco global que permite a las empresas identificar, evaluar y reportar los riesgos y oportunidades vinculados a la naturaleza en sus operaciones.
