La selección de Bosnia-Herzegovina, con el experimentado delantero Edin Dzeko, se medirá a Italia por un boleto al Mundial 2026. El encuentro, cargado de expectativa, reúne a un jugador que forjó gran parte de su carrera en el fútbol italiano.
Este martes, en Zenica, Bosnia-Herzegovina e Italia disputarán un partido decisivo por una plaza en la Copa del Mundo de 2026. La figura del delantero bosnio Edin Dzeko, de 40 años, centra gran parte de la atención debido a su extensa trayectoria y su profundo conocimiento del fútbol italiano.
Dzeko, quien anotó el gol del empate en la semifinal ante Gales, busca llevar a su selección a su segundo Mundial, doce años después de su debut en Brasil 2014. Para Italia, el partido también es crucial, ya que la selección azzurra intenta volver al máximo torneo tras otra ausencia de doce años.
“Para mí, ninguno de los dos equipos puede considerarse favorito. Podemos conseguir el boleto”, declaró Dzeko a la agencia AFP. El jugador acumula 148 partidos internacionales y es el referente histórico de su combinado nacional.
Su ventaja reside en el amplio conocimiento que tiene de sus rivales. Dzeko desarrolló gran parte de su carrera en clubes italianos como la Roma y el Inter de Milán, donde compartió vestuario con varios de los actuales jugadores de la selección italiana, como Gianluca Mancini, Riccardo Calafiori, Federico Dimarco, Nicolò Barella y Alessandro Bastoni.
Miralem Pjanić, excompañero de Dzeko en la selección bosnia y también con pasado en la Serie A, destacó su capacidad: “Es nuestro punto de referencia definitivo, el que desbloquea las situaciones, incluso las más difíciles. Todavía puede marcar la diferencia él solo por su inteligencia como futbolista”.
El partido llega precedido de cierta tensión tras las imágenes de algunos jugadores italianos celebrando la clasificación bosnia ante Gales en la tanda de penaltis. El defensor Federico Dimarco aclaró en una conferencia de prensa no programada que su celebración fue “una reacción instintiva” y que nunca quiso faltar al respeto a Bosnia.
Con su gol ante Gales, Dzeko encadenó su vigésimo año consecutivo marcando al menos un gol para su selección y acumula 31 tantos en fases de clasificación mundialista. Un triunfo bosnio supondría una hazaña histórica y, para Dzeko, podría significar un cierre cinematográfico a su carrera internacional.
