El joven piloto gira por primera vez frente al público con un monoplaza de Fórmula 1, marcando el regreso de este tipo de exhibiciones a la ciudad luego de 14 años.
La actividad se desarrolla en los Bosques de Palermo, frente al Rosedal, sobre la avenida del Libertador, en un circuito especialmente montado que cuenta con pantallas gigantes, escenarios y múltiples accesos para el público. El evento se extiende durante seis horas y combina automovilismo y espectáculo, con entrevistas en vivo, presentaciones de DJs, propuestas gastronómicas y la participación de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad, recreando el ambiente de un paddock profesional.
El plato fuerte es, sin dudas, la participación de Colapinto, quien sale a pista en varias tandas. A las 12:45 maneja un Lotus E20, mientras que a las 14:30 conduce una réplica del histórico Mercedes-Benz W196. Más tarde, vuelve a subirse al Lotus para una última exhibición, en pasadas que tienen una duración aproximada de 20 minutos y que son celebradas por una multitud que acompaña cada aparición. El cierre llega con una vuelta en bus descapotable, donde el piloto saluda a los fanáticos que colman el circuito callejero.
El road show no solo significa el regreso de un Fórmula 1 a las calles porteñas, sino también la consolidación de Colapinto como una de las grandes figuras del automovilismo nacional. Con una convocatoria masiva y un despliegue de nivel internacional, la jornada deja una imagen fuerte: el automovilismo argentino vuelve a ilusionarse con tener un protagonista en la élite mundial.
