Cuarenta familias de Esquel se encuentran sin percibir sus salarios tras el cierre del casino local, lo que ha generado una situación de emergencia social en la ciudad cordillerana.
Un grupo de cuarenta familias vinculadas al Casino de Esquel atraviesa una situación compleja tras varias semanas sin percibir sus salarios. Los trabajadores, que no cobraron sus haberes correspondientes a marzo, señalan la falta de diálogo con la empresa y la ausencia de respuestas concretas.
Según indican los empleados, la firma no se presentó a las últimas audiencias de conciliación obligatoria, dejando el proceso en un punto muerto. Sebastián Pérez Rienzi, uno de los afectados, manifestó que la situación ha derivado en dificultades para cubrir necesidades básicas como el alquiler y la alimentación.
El impacto social en la localidad es significativo, ya que en varios hogares ambos integrantes de la pareja trabajaban en el establecimiento. Esto ha llevado a que algunos estudiantes hijos de trabajadores deban regresar a Esquel desde otras provincias ante la imposibilidad de sostener los gastos.
Desde el Gobierno Provincial se han mantenido reuniones con los trabajadores y se ha planteado una futura licitación que incluiría una cláusula para reabsorber al personal. Sin embargo, los tiempos administrativos no se condicen con la urgencia económica que enfrentan las familias.
La conciliación obligatoria vence el próximo 20 de abril, sin que hasta el momento se hayan anunciado medidas paliativas para cubrir el período sin ingresos. Los empleados esperan una solución que regularice el pago de los salarios adeudados y defina su situación laboral.
