Una psicóloga forense se refirió al asesinato del niño de 4 años, poniendo el foco en el rol de las instituciones y los adultos, y advirtiendo sobre señales que no fueron interpretadas a tiempo.
En el marco del caso de Ángel López, el niño de 4 años asesinado en Comodoro Rivadavia, la psicóloga forense Cecilia Schatz analizó las posibles fallas en el sistema de protección. La profesional destacó la necesidad de una articulación más eficaz entre los agentes de salud, educación y justicia para evaluar contextos sociales complejos.
“Todos sufrimos esta pérdida que sucede por fallas estructurales”, afirmó Schatz en diálogo con ADNSUR, refiriéndose a la coordinación entre profesionales e instituciones.
Al referirse a las perspectivas de análisis, la especialista señaló: “Los fanatismos de cualquier lado nunca son buenos”, aunque aclaró que considera fundamental priorizar la perspectiva de la infancia. “Los niños son los que están verdaderamente desprotegidos, son los vulnerables y son los que pagan las consecuencias”, explicó.
En relación al caso específico, Schatz advirtió que el niño había manifestado señales claras. “Lo vimos en el video, estaba en el jardín; de sobrada manera y de distinta manera estaba dando señales de que no estaba siendo protegido”, indicó, y subrayó la necesidad de evaluaciones técnicas profundas por parte de los profesionales intervinientes.
Sobre los procesos de revinculación familiar, la psicóloga fue contundente: “Si se evalúa que el niño puede correr riesgo en su integridad psicofísica, por supuesto que no hay que revincular”. Enfatizó que la decisión debe basarse en una evaluación rigurosa de las capacidades parentales.
Finalmente, Schatz se refirió al protocolo ante señales de alerta: “El niño tendría que haber estado inmediatamente inserto en un dispositivo terapéutico de evaluación para ver qué le estaba pasando”. Concluyó que es crucial no minimizar las señales ni sacar conclusiones apresuradas, sino actuar con celeridad y profesionalismo.
