La Liga Independiente de los Barrios de Comodoro Rivadavia se consolida como un espacio deportivo y social clave, destacando su crecimiento y el rol de contención para jóvenes. El presidente Daniel Téllez analizó los avances y las medidas tomadas tras un episodio de violencia.
La Liga Independiente de los Barrios de Comodoro Rivadavia continúa consolidándose como uno de los espacios deportivos y sociales más importantes de la ciudad. Con una participación creciente de jóvenes y familias, la organización mantiene su esencia como lugar de contención. En diálogo con medios locales, el presidente Daniel Téllez trazó un panorama de la actualidad de la Liga, destacando avances y reconociendo desafíos.
Téllez afirmó que el crecimiento es constante y se refleja en la participación. “La Liga Independiente trabaja la cuestión de contención social y más que nada la gente que va a la cancha, los jugadores, los chicos cada vez son más los que se acercan”, señaló. Explicó que muchos de los que hoy juegan antes acompañaban a familiares, y que los objetivos se mantienen firmes: dar contención y acompañar el crecimiento de los jóvenes.
El dirigente destacó el funcionamiento dinámico de la Liga, que se construye día a día con la participación de los clubes y la comunidad. Valoró especialmente la organización de las finales del campeonato, que el año pasado se llevaron adelante con una logística importante, entradas anticipadas, operativos de seguridad y controles estrictos, resultando en eventos exitosos y con gran concurrencia.
En lo deportivo, la Liga mantiene un sistema con dos categorías (A y B), con ascensos, descensos y partidos de promoción que, según Téllez, se desarrollan con normalidad.
Sin embargo, el pasado 31 de marzo un episodio de violencia durante un partido entre Deportivo América y Guerreros de Malvinas, donde un jugador protagonizó una agresión, generó un fuerte impacto. Tras una reunión del Tribunal de Penas, integrado por representantes de todos los clubes, se resolvió aplicar una sanción ejemplar: expulsión de por vida para el jugador involucrado y sanciones de dos y tres campeonatos para los equipos, respectivamente. Téllez respaldó la decisión, considerándola necesaria para marcar un límite.
El presidente también destacó otras medidas implementadas en los últimos años para reducir conflictos, como la eliminación del pago de sanciones por expulsiones graves, obligando al cumplimiento efectivo de las fechas de suspensión, lo que, según su visión, ha contribuido a disminuir la violencia en el campo de juego.
