El organismo provincial informa sobre las características de este delito digital contra menores, explica las etapas del acoso, enumera indicadores de riesgo y detalla los recursos de investigación y asistencia disponibles.
El Ministerio Público Fiscal (MPF) de la Provincia del Chubut emitió una alerta a la ciudadanía sobre el grooming, definido como el acoso sexual a menores de edad por medios digitales. Se trata de un delito en el que un adulto, a través de redes sociales, correos electrónicos, plataformas de videojuegos u otros medios digitales, establece contacto con un menor para generar confianza, manipularlo y avanzar progresivamente hacia situaciones de abuso.
El organismo destacó que el agresor puede operar desde cualquier lugar del mundo, ocultando su identidad, pero que la distancia no es un impedimento para la investigación. El MPF cuenta con recursos tecnológicos y humanos, así como con cooperación internacional, para investigar y sancionar estos hechos.
Señales de alerta en el comportamiento
Dado que las víctimas suelen demorar en revelar la situación por miedo o vergüenza, se recomienda prestar atención a cambios de conducta como:
- Cambios de humor, tristeza o irritabilidad sin causa aparente.
- Retraimiento, hiperactividad o ansiedad.
- Ocultar la pantalla del celular o tablet ante adultos.
- Alteraciones en el uso de dispositivos (uso excesivo o rechazo repentino).
- Referencias a nuevas amistades fuera de su entorno habitual.
Etapas del grooming y recursos del MPF
El delito suele desarrollarse en etapas: acercamiento inicial, generación de confianza, creación de dependencia emocional y, finalmente, el abuso, que puede incluir desde el pedido de material íntimo hasta propuestas de encuentro. El MPF aclaró que no es necesario que haya intercambio de imágenes para que se configure el delito, ya que el control psicológico mediante halagos, secretos o amenazas también es punible.
Para la investigación, el organismo utiliza tecnología como el sistema “Espejo”, que permite recolectar evidencia digital sin retener los dispositivos de la víctima y respetando su intimidad. Además, el Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD) brinda acompañamiento y contención gratuita.
La prevención se basa en la educación digital, el acompañamiento y el diálogo familiar. Ante una sospecha, se recomienda no borrar mensajes, guardar capturas de pantalla y realizar la denuncia. El MPF cuenta con fiscalías especializadas en delitos informáticos que intervienen protegiendo la identidad y privacidad de los menores.
