A partir de junio, la cadena patagónica La Anónima tomará el control operativo de 12 hipermercados del Grupo Libertad. Si bien se garantiza la continuidad laboral para la mayoría de los trabajadores, se evalúa un posible ajuste de personal en áreas administrativas.
La cadena de supermercados La Anónima se prepara para asumir, a partir de la primera semana de junio, el control operativo de 12 sucursales que actualmente pertenecen al Grupo Libertad. La operación, que incluye también un centro de distribución, involucra a cerca de 1.800 empleados distribuidos en provincias como Tucumán, San Juan, Salta, Córdoba, Santa Fe, Santiago del Estero y Misiones.
Según el acuerdo de traspaso, aproximadamente 1.600 trabajadores pasarán a ser empleados de La Anónima, manteniendo su antigüedad y condiciones laborales. Sin embargo, fuentes vinculadas al proceso anticipan que podría haber un ajuste que afectaría a unas 200 personas, principalmente en sectores administrativos, debido a una superposición de estructuras con la empresa compradora.
La situación genera expectativa entre el personal, que aguarda definiciones oficiales sobre los detalles de la transición. Tanto La Anónima como el Grupo Libertad deberán avanzar en negociaciones con los ministerios de Trabajo de cada provincia involucrada para implementar los cambios.
Por otro lado, el futuro de dos hipermercados no incluidos en la operación –ubicados en Mendoza y Resistencia (Chaco)– aún está por definirse. Estos establecimientos continúan funcionando bajo la administración del Grupo Calleja, propietario de Libertad, y no se descarta una posible venta o cierre en los próximos meses.
Desde el Grupo Libertad emitieron un comunicado buscando llevar tranquilidad a los empleados, remarcando que el acuerdo apunta a preservar la mayor cantidad de fuentes laborales y garantizar una transición ordenada.
