El Gobierno concluyó las reuniones con la misión del Fondo Monetario que desembarcó el jueves en Buenos Aires para revisar el programa. Los técnicos se retiraron esta tarde del Ministerio de Economía, después una reunión con el equipo de Luis Caputo en una jornada marcada por la suba de la inflación del 2,9% en enero -la más alta desde marzo- y el cierre de las negociaciones del proyecto de reforma laboral.
En su visita, los economistas Luis Cubeddu y Bikas Joshi se vieron con funcionarios del Banco Central y Economía, como el viceministro, José Luis Daza, el representante argentino ante el FMI, Leonardo Madcur, y el asesor Felipe Nuñez. “Va a salir bien”, se limitó a responder un funcionario de Economía en los pasillos, consultado sobre el resultado de las conversaciones que se extendieron durante cinco días.
La misión vino al país para concretar la segunda revisión de las metas hasta diciembre pasado, un paso clave para destrabar un desembolso de US$ 1.000 millones. El Gobierno cumplió la meta fiscal de diciembre, pero tuvo en desvío en la acumulación de reservas netas de hasta US$ 15.000 millones, lo que llevó en enero a ajustar las bandas cambiarias y iniciar compras que sumaron unos US$ 1.600 millones.
Durante las reuniones, el staff analizó la marcha de la reforma laboral y los cambios imprevistos en el INDEC. Tal como reveló Clarín, el FMI pidió explicaciones sobre la suspensión del nuevo índice de inflación que debía publicarse hoy según el cronograma del instituto de estadísticas y que terminó con la salida de Marco Lavagna y su reemplazo por Pedro Lines, el nuevo titular del organismo desde el lunes.
El FMI había previsto la difusión de la medición actualizada “a fines de 2025”, y anunció que lo iba a discutir en esta revisión. En Buenos Aires, el staff insistió en que coexistan los dos índices hasta el año próximo, pero el Gobierno publicó este martes solo el indicador viejo. Ahora, los técnicos deberán elaborar su informe y elevarlo al directorio del organismo, de cuya aprobación depende la liberación del desembolso.
La reunión tuvo lugar luego del almuerzo que mantuvo el Presidente al mediodía con Caputo y el titular del Banco Central, Santiago Bausili, en la Quinta de Olivos. Por la tarde, una vez concluida la misión del Fondo, los dos funcionarios recibieron a las 18 a representantes de Cocos, Balanz, Puente y Allaria para analizar el potencial impacto de la Ley de Inocencia Fiscal en el mercado de capitales.
En el encuentro de más de dos horas, el dueto oficial minimizó la suba de la inflación en enero, por encima del 2,8% de diciembre y del dato que esperaba el mercado. En esa línea, prometieron una inflación menor al 2% mensual, aunque sin alcanzar la meta del 0% para agosto anunciada por Javier Milei. “La inflación va a colapsar al 1% en los próximos 12 meses“, dijeron los funcionarios, según reconstruyó Clarín.
La inflación de enero le sumó presión a la secretaría de Finanzas de cara a la licitación de deuda en pesos de mañana, en la que vencen $10 billones (de los cuales $ 9 billones son con privados). En el mercado creen que Caputo está preocupado por las tasas que podrían demandar los inversores para renovarle la deuda. En la última subasta, hubo una leve suba de tasas y más de la mitad solo se refinanció hasta marzo.
Por otra parte, el equipo económico se mostró interesado en que los dólares del colchón se canalicen hacia inversiones financieras a partir de la normativa reglamentada el lunes por ARCA que permite bancarizar hasta US$ 689.000 sin pagar ganancias ni declarar el origen de los fondos. En la previa, habían circulado rumores sobre una posible flexibilización del cepo a las empresas.
En una jornada en la que el fisco también eximió a los intereses de los depósitos en dólares del pago de Ganancia, los invitados describieron un panorama alentador y explicaron que los Fondos Comunes de Inversión nominados en moneda extranjera pasaron a representar en el último tiempo el 50% del volumen total, cuando antes ese fondeo era menor.
El Gobierno estima que los argentinos tienen por fuera del sistema formal ahorros por más de US$ 270.000 millones. Caputo tiene interés en que los dólares no declarados vayan a acciones y bonos del Tesoro, lo que permitiría expandir el crédito. “Ahora sí, todos a llevar sus ahorros al banco. Esto aceleraría fuertemente el crecimiento económico”, dijo el lunes el ministro.
