Las elecciones en el PJ bonaerense siguen tensionando al espacio que busca posicionarse como principal foco opositor a las políticas de Javier Milei. Con el mandato vencido de Máximo Kirchner el 18 de diciembre, los comicios fueron postergados para el 15 de marzo.
Desde los principales sectores partidarios, hablan de lograr una “lista representativa”, de unidad, pero persiste la desconfianza entre el armado de Axel Kicillof -el Movimiento Derecho al Futuro- y La Cámpora.
Por eso, para evitar cualquier sorpresa como la del cierre electoral para los comicios bonaerenses de septiembre, cerca del gobernador comenzaron a juntar avales para tener una lista que les permita competir en caso de no haber consenso entre las partes.
Se trata, como confían en el palacio gubernamental de calle 6, de una suerte de “Plan B” para evitar las zozobras y que el MDF se vea presionado por parte del armado del hijo de Cristina Kirchner.
Hoy en el campamento del mandatario provincial insisten que el objetivo primordial es llegar a una lista de consenso. En el cristinismo, en tanto, destacan que por ahora no “hay nombres” para la presidencia del partido y tampoco dan pistas sobre si Máximo buscará la reelección, conscientes de que no contaría con el apoyo de los intendentes y dirigentes que acompañan al ex ministro de Economía.
Críticas desde el cristinismo
En ese kicillofismo responden que tampoco hay nombres definidos para intentar liderar el PJ provincial pero que, obligados a decidir, ven con buenos ojos a la ex intendenta de La Matanza y actual vicegobernadora, Verónica Magario, candidata testimonial el en el último comicio local.
Otro nombre que circuló por el peronismo sindical que tampoco hace buenas migas con La Cámpora es el de Julio Alak, el actual intendente de La Plata que supo ser ministro de Justicia de Cristina, pero hoy se alinea con Kicillof.
Por su parte, la diputada Teresa García, fiel ladera de Cristina, descartó que en el espacio en el que se posiciona estén instruyendo listas y pensando en candidaturas. “A los compañeros del MDF los vemos muy apurados, le están errando si realmente quieren jugar de esa manera”, explicó al portal Provincia Noticias.
La declaración puso blanco sobre negro sobre una tensión indisimulable entre ambos sectores: el gobernador busca erigirse como el candidato del peronismo para 2027 a través de un armado con base en el PJ. De a poco, comenzó a diferenciarse del proyecto kirchnerista y el año pasado las divergencias se hicieron patentes con la decisión del mandatario de separar la elección bonaerense de la nacional.
Pasado el calendario electoral, donde hubo cruces entre ambos sectores por la derrota del PJ en las elecciones de octubre, en el kicillofismo dejaron trascender que pretendían una renovación en la conducción del peronismo provincial. Traducido: no aceptarían un nuevo mandato de Máximo.
Kicillof reclama “poder de decisión”
A fin de evitar una ruptura, hoy se percibe una tensa calma entre los sectores en pugna. Faltan casi dos meses para la elección partidaria y se intentará negociar una lista “representativa”. Cerca del gobernador insisten en que no sólo pretenden ser notificados de los candidatos en danza sino también “tener poder decisión” sobre esas nominaciones.
Si no hubiera acuerdo, habría disputa electoral y allí es donde el MDF pretende tener listo su “Plan B”. Incluso califican de “insólito” insistir con un peronismo provincial que no acompañe integralmente las políticas del gobernador.
En las últimas semanas se abrieron suspicacias sobre un supuesto “libro de pases” de dirigentes alineados con Máximo hacia el campamento de Kicillof. No son pocos los referentes del PJ que dicen que, si hubiera interna, el kirchnerismo duro tendría las de perder ya que gobierna sólo tres partidos: Quilmes, Lanús y Hurlingham. En cambio, la mayor parte de los intendentes de la populosa tercera sección electoral, como Fernando Espinoza (La Matanza) o Jorge Ferraresi (Avellaneda), apoyan al mandatario bonaerense.
El actual intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, alguna vez referenciado en el kirchnerismo duro, hoy hace las veces de “mediador” entre ambos sectores. El ex diputado provincial fue el elegido por la ex presidenta para negociar con el gobernador, con quien tiene un buen vínculo por haber presidido la Cámara de baja bonaerense durante su primer mandato al frente del sillón de Dardo Rocha.
A la postre, Otermín también suena como candidato “de la unidad” para hacerse con la presidencia del PJ provincial.
Dentro de esa disputa interna, el intendente Fernando Gray (Esteban Echeverría) dice representar “una tercera posición” con su Corriente Federal, con la que incluso compitió por fuera de Fuerza Patria (en la elección provincial sí integró el sello peronista).
“Es insólito que el partido esté acéfalo, hoy no tiene autoridades porque los mandatos vencieron el 18 de diciembre y son improrrogables”, indicó a Clarín desconociendo la supuesta autoridad de Máximo al frente del partido provincial.
El dirigente reiteró que el PJ provincial “necesita caras nuevas y una apertura pensando en tener una oferta electoral distinta en 2027 cuando haya elección a cargos ejecutivos”. Cuestionó a La Cámpora “por pedir ahora una lista de unidad lo que muestra su debilidad” y rechazó que “se pretenda vender una supuesta renovación con los pibes de (el ex intendente de Lomas de Zamora) Insaurralde”.
El jefe comunal cuenta con un aliado como “Juanchi” Zabaleta dentro la Junta Electoral partidaria. Ese órgano es presidido por el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini y también es integrado por la propia Magario.
